• Por  una  Gipuzkoa  inclusiva

    Por una Gipuzkoa inclusiva

    Casi en el ecuador de la legislatura, ha llegado el momento de hacer un balance del camino recorrido, sin perder de vista cuál es el objetivo que nos hemos establecido: que Gipuzkoa se convierta en un referente en inclusión social, como ya lo es en la atención a la dependencia y a la discapacidad.  En esta última década el gasto público en políticas sociales ha aumentado de forma ininterrumpida. Así hemos reforzado notablemente el sistema de servicios sociales, como una estrategia fundamental para avanzar en su universalización. Pero, ¿cuáles son los grandes retos a los que nos enfrentamos en Políticas Sociales en Gipuzkoa? Desde la Diputación hemos establecido estos: 1) Atender a las situaciones que conlleva el envejecimiento de la población; 2) proteger a las personas que estén exclusión social, y 3) garantizar la sostenibilidad del sistema.

    Para empezar quiero destacar que casi la mitad del presupuesto de la Diputación Foral de Gipuzkoa de este año está destinado al Departamento de Políticas Sociales, con 363,6 millones (47%), lo que supone un incremento de 19,3 millones con respecto a 2016. Ello nos permitirá durante este año tener un gasto medio en servicios sociales de 507 euros por guipuzcoana y guipuzcoano, frente a los 480 euros de 2016. Este incremento presupuestario nos está permitiendo reforzar las ayudas en todas las áreas del Departamento.

    Y es que creo firmemente que invertir en Políticas Sociales es invertir en el futuro de nuestra sociedad. Y esta inversión es un soporte imprescindible para el desarrollo económico de nuestro territorio, ya que además de proporcionar protección social a todas las personas que lo necesitan, tiene una incidencia directa en la generación de empleo y riqueza. Por ejemplo, los datos nos demuestran que entre 2015 y 2016 se han creado 2.200 empleos nuevos en actividades relacionadas con los Servicios Sociales en Gipuzkoa, la mayoría por nuestra apuesta en la Prestación Económica de Asistencia Personal, a la que destinamos 23 millones de euros. Además también quiero destacar los 242 nuevos empleos para personas en exclusión en 2016.

    Por otro lado, ante el reto de hacer frente al envejecimiento progresivo de la población guipuzcoana, nos hemos comprometido a la creación de 300 nuevas plazas públicas en residencias y centros de día en el período 2016-2019, y repartidas por todo el territorio. A fecha de hoy ya se han abierto 141 nuevas plazas y este año está previsto abrir, como mínimo otras 68 plazas.  A pesar de ello, el incremento de la lista de espera de centros residenciales de personas mayores nos va exigir un mayor esfuerzo en la oferta de plazas residenciales.

    Asimismo, y, en cumplimiento de lo establecido en la Ley de Servicios Sociales de 2008 de la CAV, la Diputación Foral de Gipuzkoa asumirá la gestión de las 16 residencias municipales del territorio. Considero que el  modelo asistencial y de gestión de Kabia va a convertirse en un “referente” en la atención residencial a personas mayores en Gipuzkoa. Será sostenible y de calidad, y se trata de un modelo consensuado entre la Diputación, los ayuntamientos y sus residencias, además de aprovechar el buen hacer de las residencias que se integrarán en Kabia.

    Otra de las medidas que va a adoptar el ente foral para abordar el cambio demográfico será la de abrir en Pasaia un nuevo centro de referencia en atención al envejecimiento y la discapacidad. Será un centro que permita responder a los cambios en la demanda y tendrá el objetivo de programar y ejecutar actuaciones de carácter innovador, experimental y formativo en materia de atención a personas mayores y con discapacidad.

    A su vez, y aunque se hable mucho de las residencias de mayores, en Gipuzkoa hay otros servicios y prestaciones que tienen tanta o mayor importancia, además. Por ejemplo, la  Diputación gastará este año casi 60 millones de euros en prestaciones económicas de la dependencia (a día de hoy, 16.000 personas están cobrando estas prestaciones). Asimismo existen 2.000 plazas de centro de día para las diversas situaciones de dependencia y discapacidad, y el Servicio de Ayuda a Domicilio llega a 3.000 personas. En esta línea, dentro del Programa Etorkizuna Eraikiz, se han puesto en marcha dos proyectos de investigación (Bizilagun sareak, y Etxean Bizi) con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas en su entorno familiar y comunitario. Y es que no olvidemos que el 80 % de las personas mayores quiere seguir viviendo en sus casas.

    Otro de los retos que hemos asumido en la Diputación es conseguir que Gipuzkoa también sea referente europeo en inclusión social. Así, en junio de 2016 pusimos en marcha  Elkar-EKIN, un nuevo plan de inclusión social para que Gipuzkoa sea el territorio con menos desigualdad social. Bajo esa premisa, Elkar-EKIN pretende mejorar la organización, cobertura y calidad de los servicios sociales dirigidos a la inclusión social en Gipuzkoa, y hacerlo en colaboración con el resto de agentes públicos y sociales implicados. Y es que como dice un proverbio africano: “Si quieres llegar pronto vete solo, si quieres llegar lejos vete acompañado”. Nosotros hemos elegido llegar lejos y en compañía. A día de hoy, las medidas más relevantes son: 1) la puesta en marcha del servicio de valoración de la exclusión en coordinación con los ayuntamientos guipuzcoanos; 2) el diseño y aprobación de una ayuda económica dirigida a reforzar los procesos individuales de inclusión social siempre en el marco del Plan de Atención Personalizada, y 3) el Impulso a la generación de oportunidades de empleo e inclusión social para personas en riesgo y situación de exclusión social a través del nuevo Proyecto Landuz.

    En cuanto a la protección a la infancia y la adolescencia, en el Departamento de Políticas Sociales interviene en los casos de menores en situación de desprotección social grave o desamparo. Nuestra apuesta es seguir potenciando el modelo de acogimiento familiar. Gracias a la campaña “Abrazos de carne y hueso” hemos conseguido 52 nuevas familias de acogida, con las que vivirán algunos de las 60 niñas y niños que actualmente residen en los centros tutelados por la Diputación y que están en disposición de salir. De este modo, si hasta ahora había 360 niñas y niños y adolescentes viviendo en familias de acogida en Gipuzkoa, con la incorporación de estas nuevas familias el número ya sobrepasa las 400.

    Dentro de este balance de los dos años también quiero destacar que la Diputación ha puesto en marcha una batería de medidas en materia de atención a la infancia y adolescencia para hacer frente al creciente número de menores extranjeros no acompañados (MENAS) y de menores guipuzcoanos tutelados en los centros forales. Entre las medidas adoptadas se encuentra la apertura provisional de 11 nuevas plazas, así como destinar 2 millones de euros a lo largo de la legislatura para la adaptación, remodelación y ampliación de los centros acogida para menores con la finalidad de incrementar el número de plazas actuales y mejorar la atención en los mismos.

    Por último quiero referirme a la puesta en marcha de Aurre!, el plan foral para impulsar la prevención contra la violencia machista. Este plan desarrollará 70 acciones en cuatro ámbitos: la prevención, la formación, la sensibilización y la atención a las víctimas. Es decir, es un plan que va más allá de la atención a las víctimas porque prioriza la prevención, y en el que se han implicado todos los agentes relacionados directamente con la violencia, los ayuntamientos, los técnicos de igualdad, las asociaciones de mujeres y todos los departamentos forales.

    En definitiva, en esta Diputación tenemos claro que el mantenimiento del estado del bienestar, junto con la promoción económica, son “los dos pilares” en los que el Gobierno Foral ha basado la legislatura, convencidos sin lugar a dudas de que invertir en políticas sociales es invertir en futuro. Porque apostamos por una Gipuzkoa inclusiva, por cuanto creo que en nuestro territorio tenemos los ingredientes necesarios para hacer frente a los retos que nos hemos planteado: En primer lugar unas instituciones que invierten en políticas sociales; en segundo lugar, tenemos un tercer sector fuerte activo y dinámico; y en tercer lugar, una sociedad solidaria y cohesionada, que debe tener un protagonismo importante, ya que lograr una sociedad más solidaria, más inclusiva y con menor desigualdad es un reto de esta Diputación, pero también de la sociedad guipuzcoana en su conjunto. Como dice el dicho en euskera: “Ezina, ekinez egina!”, baina elkarrekin.

    Maite Peña López

    Diputada de Políticas Sociales de la DFG

    Leave a reply →

Utzi zure erantzuna

Cancel reply

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies